Secretos de Alcoba 69
- 18/04/2010 - 11:12
- Historia del ajedrez, Resto del mundo
- 579 visitas
- Deja tu comentario
“22ª partida” del Mundial de 1966 entre Tigran Petrosian y Boris Spassky.
Victoria de Petrosian que le hizo automáticamente renovar su título de campeón del mundo al alcanzar los 12 puntos exigidos para ello.
El marcador quedaba entonces situado en un 12-10 para el gran maestro armenio. Se tenía todavía que disputar al menos una partida más para dictaminar un posible vencedor del match, pero lo importante estaba por fin conseguido.
Boris Spassky no había alcanzado pues su propósito. Su repertorio de aperturas en este match dejó mucho que desear.
De hecho el análisis histórico (siempre tan objetivo) nos enseña que tres años más tarde, en 1969, Spassky que de nuevo se clasificó para enfrentarse contra Petrosian, sí que llegó a aquel match con la lección bien aprendida y haciendo entonces uso de variantes de aperturas mucho más clásicas, pudo por fin doblegar a su rival.
En esta vigésimosegunda partida, Petrosian jugó con Spassky al “ratón y al gato”. Lo puso en un dilema. Aceptar unas nuevas tablas o conformarse con entrar en una peor posición. Spassky no pudo soportar contentarse con la primera opción y terminó siendo barrido del tablero.
Merece la pena ahora reproducirla con las opiniones de los módulos de análisis en los momentos críticos.
Con la disputa de la siguiente partida, la vigésimotercera, quedaba por tanto de momento la “honrilla” del aspirante en juego.
Sobre el autor
Deja tu comentario
Con criterio totalmente subjetivo, como en todos los sitios, los comentarios inapropiados serán borrados.


