Secretos de Alcoba 62
- 11/03/2010 - 21:51
- Historia del ajedrez, Resto del mundo
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“15ª partida” del Mundial de 1966 entre Tigran Petrosian y Boris Spassky.
¡Por fin una Defensa Siciliana!. Y Spassky que recurrió a la Variante Cerrada, favorita de Smyslov (recuerden su duelos con Botvinnik).
Desarrollo del caballo por “h3” para meterle presión maniobrera a Petrosian. Luego el maestro armenio respondió a lo “Chigorin”, desprendiéndose de su pareja de alfiles para operar con los caballos.
No hizo Spassky en su debido momento la temática “f4” como señaló Leonid Stein (!?) y claro, dejó a Petrosian con la posibilidad de tomar medidas profilácticas al respecto…
Se produjo entonces una expansión de Petrosian por el flanco de dama, temiendo éste que Spassky penetrara por el centro.
Boris tuvo que debilitar “c3” para buscar la iniciativa. Resultó curiosa la maniobra de Petrosian de mantener su esquema defensivo asegurándose de sus dos torres (!?).
Así hasta que Spassky decidió abrir el flanco de rey, entregando a cambio un peón y la partida se “avivó” en ese momento.
Desafortunadamente Petrosian permitió una finta a Spassky que le aseguró a éste la ganancia de calidad.
¡Cuántas veces había entregado ya el gran Tigran la “calidad” en este match!. Increíble actitud estratégica del campeón del mundo (!?).
Pronto se vio que la idea de Petrosian era muy astuta porque le daba “aire” a su peón pasado!.
Los motores de análisis nos han tenido mucho que decir en las interesantes posiciones resultantes.
Y llegó entonces el zenit de la lucha. ¿Por qué no aplazó Boris Spassky la partida en el momento más idóneo?.
Su “modus operandi”, impulsivo hasta entonces, le volvió a jugar una mala pasada. Lo dijo Alberic O’Kelly de Galway, árbitro del match y autor del libro de dicho enfrentamiento y lo corroboró aquí también Rybka 3 32-bit.
De todas formas resulta de nuevo curiosa la manera en que las blancas se podían haber impuesto de no haberse pasado Spassky en el tratamiento de la posición.
De nuevo vencer a Tigran Petrosian, requería en aquellos años de un esfuerzo sobrehumano (!?).
Tras el aplazamiento, por mucho que se buscaron posibilidades de victoria para las blancas, la realidad fue que casi ya era imposible realizar tal sueño… .
Así acababa esta décimoquinta partida con un resultado en el marcador de 8 a 7 para Petrosian.
¡Las espadas prácticamente seguían en alto, pues Spassky en la segunda parte del duelo había tomado “inesperadamente” la iniciativa!.
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