Secretos de Alcoba 28
- 23/04/2009 - 10:17
- Ajedrez canario, Historia del ajedrez
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Comenzamos ahora lo que va a ser una larga serie de crónicas históricas para “revivir” el VI Torneo Internacional de Ajedrez Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria que se disputaría desde el 8 al 28 de Mayo de 1977.
La gran estrella invitada al mismo fue el entonces campeón mundial Anatoli Kárpov, que obviamente prestigió al ajedrez canario con su presencia. Tolia dictaría cátedra en aquel torneo actuando en plan Bobby Fischer!.
Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos viendo en plan “diario”, lo que pude entonces recopilar en las crónicas deportivas de los principales periódicos canarios (!?).
Necesitaríamos antes que nada reubicar aquí el momento ajedrecístico de aquella época, para realzar la importancia de aquel nuestro “añorado” Gran Torneo:
Después de su no celebrado match ante Bobby Fischer, Anatoli Evgenievich Kárpov había prometido a todos una activa participación en los principales eventos ajedrecísticos del mundo.
Así en Junio de 1975 vencería en su primer torneo internacional tras haber sido proclamado campeón mundial “sin mover un peón”, el torneo de Ljubljana/Portoroz, con victorias ante Portisch, Velimirovic, Barle, Silvino García, Mariotti, Musil y Osterman.
A mediados de Julio de aquel año, Kárpov participaría en la Spartakiada de la URSS con victorias ante Spassky, Grigorian, Kupreichik y Gurgenidze.
Continuó su racha triunfal venciendo en septiembre de 1975 en el Torneo de Milán (victorias en la fase previa ante Browne, Gligoric, Larsen y Mariotti) donde cosecharía su primera derrota como campeón mundial, ante el GM sueco Ulf Andersson (Ver libro de Kaspárov, titulado “Revolución en los setenta”). En matches individuales posteriores a aquel torneo de liga, empató con Petrosian en semifinales (pasando a la final por mejor coeficiente) y ganó el torneo venciendo a Lajos Portisch.
Llegó seguidamente al Torneo de Skopje de Marzo de 1976, venciendo en el mismo a Uhlmann, Kurajica, Tarjan, Velimirovic, Vaganian, Nicevsky, Sofrevsky, Ivanovic, Georgievsky y Jancev.
En Abril de aquel año, disputaría la Copa de la URSS, venciendo a Anikaev y a Romanishin; para celebrar después un torneo cuadrangular a doble vuelta en Mayo de 1976 en Amsterdam, en donde vencería a Browne y a Friedrik Olafsson.
En Julio tocaría otro torneo similar, pero esta vez en la “exótica” ciudad de Manila, donde por primera vez quedó relegado al segundo lugar (1º: Eugene Torre, el amigo íntimo de Fischer) que derrotaría a Kárpov en su match particular (!?). Por el contrario, Tolia le ganó a Ljubojevic.
Llegó el mes de Agosto de 1976 y la celebración del llamado “Torneo del Vino”, que se celebró en la localidad española y cordobesa de Montilla Moriles. De nuevo Tolia, retomó el camino del triunfo, venciendo casi sin despeinarse y obteniendo victorias ante Pfleger, Bellón, Díez del Corral, Pomar y ante el canario Fraguela.
A finales de aquel año, obtuvo su primer triunfo en un Campeonato de la URSS que se celebraría en Moscú. Victorias ante Balashov, Dorfman, Gulko, Vaganian, Grigorian, Tseskovsky, Zakharov y Kupreichik y tercera derrota como campeón mundial, ante Efim Geller (!?) – el matagigantes del tablero -.
En Marzo de 1977, Kárpov vencería jugando en gran estilo en Alemania, en Bad Lauterberg, donde finalizó imbatido venciendo a Timman, Sosonko, Liberzon, Csom, Miles, Torre (¡el placer de la venganza!), Hermann, Gerusel y Wockenfuss.
Terminó el torneo y poco antes de viajar a Las Palmas, Kárpov participaría en el Campeonato de Europa de Selecciones Nacionales, donde la URSS sacaría diez puntos y medio de ventaja al segundo clasificado (!!), Hungría y un punto más a Yugoslavia (3º). Allí Tolia jugó en cinco ocasiones y obtuvo el pleno: Victorias ante Smejkal, Ljubojevic, Gheorghiu, Portisch y Keene (!!).
Y por fin bajo esta “estela triunfal” llegaría la disputa de este VI Torneo Internacional de Las Palmas, un categoría X en donde Kárpov sin duda “dictaría cátedra”.
Quienes lo vieron en directo, me contaron sin cesar lo que más les impresionó entonces del gran Anatoli Kárpov: Su gran virtuosismo para jugar rápido y bien, secando a todos sus rivales.
Viajemos ahora pues a través del tiempo, para conocer los entresijos de este gran ¡evento ajedrecístico! que tanto nos ha llenado de orgullo a todos los aficionados canarios.
El tiempo pasa. Pero los grandes eventos culturales permanecerán en la memoria de los “entendidos” para siempre.
Y ahí es donde radica la verdadera fuerza de la cultura(!!).
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